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"Este largo camino": crítica en Crítica | "Este largo camino": crítica en Crítica |
| sábado, 05 de abril de 2008 | |||
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Atahualpa Yupanqui - Este largo camino de Víctor Pintos es "un libro necesario para la cultura popular argentina", según el diario Crítica de la Argentina que dirige Jorge Lanata.
ESTE LARGO CAMINO, MEMORIAS DE ATAHUALPA YUPANQUI El arriero de los recuerdos A casi treinta años de que los escribiera, se rescataron textos desconocidos del artista. Un recuento de momentos íntimos y públicos, un CD con las primeras seis canciones y un dossier de fotografías inéditas. Personajes, paisajes y objetivos en la mirada irónica de un imprescindible. Por Hernán Brienza Recorrer el largo camino que proponen estas memorias "apócrifas" de Atahualpa Yupanqui es inmiscuirse en el mundo de sensaciones, percepciones, pensamientos y sentimientos de una personalidad hosca e intrincada, callada y de una altiva humildad. Yupanqui era un cerro encorvado sobre su guitarra y era roble al escribir y al decir sus pensamientos. Y eso se refleja en un libro necesario para la cultura popular argentina. Claro que el libro es un "engaño". Sepa, lector, que en un preciso momento la pluma del autor de Chacarera de las piedras y El arriero se queda quieta y deja paso a su voz y es otra la mano que mece las palabras. En un punto exacto, ya no es Yupanqui el que escribe sino el impostor de Víctor Pintos, quien hace las veces de médium de entrevistas y reportajes inéditos del compositor. Pero hay una buena noticia: es bastante difícil descubrir en qué momento del libro se produce el cambio de monta. Allí está la ductilidad del periodista para encarnar a su admirado músico. El texto es un largo recorrido por la vida de Yupanqui, en el que narra sus orígenes, la bohemia de su juventud, sus inicios en el mundo de la música, su militancia en el Partido Comunista, con el que recorrió el mundo del otro lado de la cortina de hierro y sus opiniones, nunca exentas de ironías, de sutiles desprecios, de certezas irrebatibles. En esas páginas se narran las influencias del pasaje, de las piedras, de los hombres del Norte, de sus padres, y describe con exquisitez la sociología del gaucho, del futuro del folklore, la filosofía sobre la guitarra y el caballo y los encuentros vitales con Federico García Lorca, Jorge Luis Borges, el poeta cubano Nicolás Guillén, Pablo Neruda y Johann Sebastian Bach, su músico preferido. El libro narra la vida de este argentino "cantor de artes olvidadas, que quiere expresar la voz de los tres misterios argentinos: el misterio de la pampa, el de la selva y el de los Andres, del hondo valle, de las montañas donde vagan libremente vicuñas y guanacos y el cóndor rubrica la historia de los siglos indios sobre la mañana azul del territorio", como él mismo se define. Un hombre que lleva el destino grabado en su nombre elegido: Yupanqui significa el que ha de contar, el que narrará, en la "lengua granítica del Ande". Quizá para entender a esta hombre de cara aindiada sea necesario escuchar las palabras de su alter ego, de su impostor. Pintos asegura que la riqueza del libro es que se nota que Atahualpa "aprendió mucho de los cerros, pero mantuvo el alma de la llanura pampeana intacta. Él siempre decía que el hombre de la pampa tiene una mirada diferente de los demás y que el problema de quien vive en la ciudad es que nunca ve el horizonte, entonces, nunca está ubicado ni tiene una dimensión real del mundo. Cuando se hace de noche en el cerro, por ejemplo, el sol desaparece temprano y empieza el misterio de luces. Y por esa luz mortecina, el paisano de la montaña tiene una actitud distante ante lo desconocido. El hombre del campo, de la llanura, en cambio, ve caer el sol y lo ve nacer, tiene una relación diferente ante los misterios. Ésa es la mirada que le permitió ser un artista tan universal". Para un mejor y conocimiento y comprensión del mundo Atahualpa, Este largo camino contiene un dossier de fotos históricas del cantante más un disco compacto con las seis primeras canciones que Yupanqui grabó en forma particular, registradas en disco de pasta en 1936 e inhallables en la actualidad. |
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